Jirafa, Caracol, Demonio de Tazmania
Todos tenemos un estilo de comunicación que marca nuestra manera de relacionarnos con los demás.
Esto no implica que tengamos que ajustarnos exactamente a las características que definen los distintos estilos, pero sí que lo hacemos de una forma predominante.
Podemos graficar estos tres estilos de comunicación con tres personajes: el Caracol, el Demonio de TazmaniaY la Jirafa.
Utilizamos la metáfora del caracol que se esconde dentro de su caparazón para la Comunicación Pasiva o evitativa. Las personas que poseen este estilo de comunicación no expresan sus verdaderas emociones o necesidades por temor a ofender a los demás y ser rechazadas.
Aparentemente, respetan a los demás de forma escrupulosa, pero realmente no se respetan a sí mismos y habitualmente anteponen los deseos y opiniones de los demás a los suyos propios
En ocasiones, es el miedo lo que se confunde con una apariencia de respeto.
Tienen una sensación de poco control sobre las situaciones y sobre sus propias reacciones personales, lo que lleva a un sentimiento de baja autoestima.
Cuando se sienten acorraladas por su propia forma de ser, se producen explosiones de ira acumulada.
Les cuesta mucho decir “no”.
No resuelven los conflictos, los postergan
Con el demonio de Tazmania, impulsivo y como un tornado que va dejando deterioro a su paso, representamos a las personas con un estilo de Comunicación Agresiva, que se caracterizan porque no suelen tener en cuenta las necesidades y opiniones de los demás.
Usan palabras duras, en su lenguaje abundan los juicios, las acusaciones, las amenazas.
La voz es tensa y la postura intimidante. Intentan imponer su criterio.
En general consiguen lo que quieren, pero a costa del deterioro de las relaciones.
No solucionan los conflictos, los complican.
La jirafa que tiene el corazón más grande de todo el reino animal y que gracias a su largo cuello puede observar con mayor perspectiva, representa a la Comunicación Conciente y Compasiva.
Las personas que cultivan este estilo de comunicación hacen respetar sus deseos y necesidades, respetando los deseos, necesidades y opiniones de los demás.
Expresan de forma honesta, clara y respetuosa sus puntos de vista.
En las conversaciones difíciles, no contestan de manera automática, sino que elijen concientemente sus respuestas, tratando de que, tanto sus intereses como los de los demás, sean tenidos en cuenta.
Ante situaciones complejas, describen los hechos que le desagradan en lugar de juzgar o acusar.
Escuchan atentamente, tratando de comprender la posición de los otros.
Se propone resolver los conflictos cuidando las relaciones.
Es raro encontrar personas que tengan pautas de relación totalmente pasivas o agresivas.
También es difícil saber de antemano como actuar y tener una Comunicación Conciente y Compasiva. Por eso, es muy importante remarcar la importancia de entender y practicar una y otra vez, esta manera de relacionarnos con los demás.
El cultivo de habilidades que favorecen una comunicación auténtica, y respetuosa, como la de la Jirafa, enriquece nuestra vida al facilitar vínculos más satisfactorios y plenos.
Crl Mabel Miccelli
mabel_miccelli@yahoo.com.ar
Fragmento del taller "Enriqueciendo nuestros vínculos" organizado por Encuentros Saludables
