domingo, 30 de diciembre de 2018

Bendición celta








“Que los PIES te lleven por el camino hacia el encuentro de quien eres, porque la felicidad es eso: descubrirte detrás de ti, sabiendo que el verdadero disfrute está en transitar ese camino.
Que los OJOS reconozcan la diferencia entre un colibrí y el vuelo que lo sostiene. Aunque se detenga, seguirá siendo un colibrí, y es importante que lo sepas, para que no confundas el sol con la luz, ni el cielo con la voz que lo nombra.
Que las MANOS se tiendan generosas en el dar y agradecidas en el recibir, y que su gesto más frecuente sea la caricia para reconfortar a los que te rodean.
Que el OIDO sea tan fiel a la hora de escuchar el pedido, como a la hora de escuchar el halago, para que puedas mantener el equilibrio en cualquier circunstancia, y sepas escucharte y escuchar.
Que las RODILLAS te sostengan con firmeza a la altura de tus sueños y se aflojen mansamente cuando llegue el tiempo del descanso.
Que la ESPALDA sea tu mejor soporte y no lleves en ella la carga más pesada.
Que la BOCA refleje la sonrisa que hay adentro, para que sea una ventana del alma.
Que los DIENTES te sirvan para aprovechar mejor el alimento, y no para conseguir la tajada más grande en desmedro de los otros.
Que la LENGUA exprese de modo tal las palabras que puedas ser fiel a tu corazón en ellas, conservando el respeto y la dulzura.
Que la PIEL te sirva de puente y no de valla.
Que el PELO le de abrigo a tus ideas, que siempre adornan más que un buen peinado.
Que los BRAZOS sean la cuna de los abrazos y no camisa de fuerza para nadie.
Que el CORAZON toque su música con amor, para que tu vida sea un paso del Universo hacia adelante.”  (Bendiciòn celta)

lunes, 27 de agosto de 2018

Donde las semillas duermen





Sólo el que vive bien los agostos, es merecedor de la primavera. 

Lo recuerdo bien. Fue cuando julio se fue, que un viento helado e insulso,
 que arrastraba todavía las hojas abandonadas por el otoño, me dijo algunas verdades. Me convenció de que el cielo empezaría a metamorfosearse de rojo. Que el polvillo que levanta el viento enseña que las cosas no siempre permanecen en el mismo lugar y que, al final, hay que entender que sólo se asienta cuando los remolinos se van. Fue cuando julio se fue que mi soledad me invitó a una conversación conmigo mismo. Y me habló de tiempos de esperas. Y me dijo que el ruido de los árboles tenía algo para decir sobre la aceptación. Y yo me quedé pensando, cómo es que ellos, los árboles, aceptan las estaciones al punto que, si los estremecen, también le florecen los brotes. 

Pero todo a su tiempo. Fue en agosto que descubrí que los perros locos son los gritos que no lanzamos al viento. Son los estremecimientos particulares que nuestra rigidez de certezas no nos permite encarar. El mes de agosto tiene mucho para enseñar. Porque agosto es un mes jardinero. Es dentro de él, cuna del invierno, donde las semillas duermen. Aguardan su tiempo de brotar. Agosto es guardador de buenas nuevas, preparador de flores. Agosto es cuando Dios permite a la naturaleza traducir visiblemente el tiempo de las mutaciones. 

Mute, dice agosto en su mensaje de semillas. Acepte, dice agosto, como el viento frío que levanta el polvillo y enrojece el cielo. Comparta, dice agosto, abrigos, sopas calentitas,cafés con chocolate, abrazos apretados –ellos también abrigan el alma y anidan el cuerpo-. Distribuya sus afectos.

 El invierno es acogimiento, es tiempo de preparar septiembre. Y, de septiembre, ya sabemos qué esperar... la explosión de colores que en sus más variados nombres vienen en forma de flores. Apreciemos agosto, lo recibamos con el feliz espanto de quien desafía vientos. Que desarregle y esparza las hojas, que levante los polvillos al aire. Acepte las esperas, pero vaya colocando las macetas en la ventana. Sólo quien vive bien los agostos es merecedor de la primavera.

Myrian Lucy Rezende. 
Escritora. Educadora Infantil.

miércoles, 1 de agosto de 2018

El complejo de Jonás



Jonás fue un profeta bíblico. Recibe de Dios la misión de ir a predicar a una ciudad pagana llamada Nínive. Se niega a obedecer éste llamado porque no se cree capaz de cumplir con dicha tarea por lo que huye de la presencia de Dios, embarcándose rumbo a Tarsis. En el camino, Dios le prepara una tempestad y al saber los tripulantes que Jonás era la razón de la tormenta lo arrojan al medio del mar. 
Jonás fue "tragado" por una ballena, en cuyo vientre estuvo por tres días, reflexionando, orando, siendo finalmanete expulsado a tierra firme. Jonas decide atender al "llamado" (vocación) del Destino y hablar con los habitantes de Nínive.


Abraham Maslow padre de la psicología humanista, acuñó el término “Complejo de Jonás” inspirándose en el personaje bíblico, para identificar una neurosis que habita en el ser humano: el miedo a la propia grandeza o huida del propio destino.

... "califiqué en un principio a esta defensa de «miedo a la propia grandeza» o «evasión del propio destino» o «huida de nuestros mejores talentos». Quería subrayar, tan lisa y llanamente como me fuera posible, el punto de vista no-freudiano según el cual tememos tanto a lo mejor como a lo peor de nosotros mismos, aunque de modo diferente. La mayoría de nosotros podríamos ser mejores de lo que en realidad somos. Todos tenemos potencialidades sin usar o sin desarrollar plenamente. En realidad, muchos de nosotros esquivamos las vocaciones (llamada, destino, tarea o misión en la vida) sugeridas por nuestra constitución. Tendemos a rehuir las responsabilidades dictadas (o más bien insinuadas) por la naturaleza, el destino, incluso a veces por accidente, tal como Jonás intentó —en vano— escapar de su destino.
Tememos a nuestras máximas posibilidades (así como a las más bajas). Por lo general nos asusta llegar a ser aquello que vislumbramos en nuestros mejores momentos, en las condiciones más perfectas y de mayor coraje. Gozamos e incluso nos estremecemos ante las divinas posibilidades que descubrimos en nosotros en tales momentos cumbre, pero al mismo tiempo temblamos de debilidad, pavor y miedo ante esas mismas posibilidades.

 
Maslow, Abraham (1971)
 La personalidad creadora



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domingo, 15 de julio de 2018

Un baño de naturaleza

                                   Un baño de naturaleza


A lo largo de la historia de la evolución humana hemos pasado casi todo nuestro tiempo inmerso y dependiente del mundo natural. Aunque no seamos conscientes de ello, nuestros ritmos naturales están sincronizados con la naturaleza.

Existen otras razones por las que el mundo natural resulta tan terapéutico: La naturaleza, en su increíble diversidad, hace que nada de lo que somos nos parezca extraño o rechazable. Nos integra, no nos excluye ni nos compara. Cuando estamos en un entorno natural, el tiempo artificial que marca el reloj también desaparece. Y nuestra necesidad de organizar cede ante el incontrolable mundo natural, porque no puedes evitar la lluvia, mandar en las mareas o retrasar la puesta del sol. Sólo puedes contemplar su belleza y su fuerza, de la qué formas parte intrínseca. Por todo ello, ¡necesitamos darnos baños de naturaleza!

A quienes defienden la necesidad profunda de los humanos de estar conectados con el mundo natural, les respalda evidencia científica, las ondas cerebrales que generamos son diferentes cuando estamos en un entorno natural. Incluso un paseo corto consigue efectos similares a los  de la meditación. Tener acceso, o sencillamente contemplar un entorno natural desde la ventana, reduce el estrés, mejora el humor, acelera las recuperaciones de enfermedades, potencia la creatividad y mejorara la autoestima. 

Nuestras vidas sedentarias, rodeadas de pantallas y distracciones caseras, se organizan cada vez más en las ciudades, y esta es una tendencia que crece en el mundo entero... Los estudios más recientes  demuestran que permanecer períodos de tiempo en un entorno verde puede mejorar el humor de las personas y su rendimiento cognitivo

ELSA PUNSET
El libro de las pequeñas revoluciones
pag. 34


No esperes hasta las vacaciones para mirar el color del cielo, para sentir el sol sobre la piel, para escuchar el canto de los pájaros, el juego del viento o para darle la bienvenida a los distintos aromas que la naturaleza tiene para regalarnos.  El cielo, el sol, la lluvia, el viento, los pájaros, los arboles, las flores están a nuestro alcance y ofrecen una fiesta a nuestros sentidos si podemos estar atentos y disfrutarlos. Que así sea.
  
María Fernanda Blanco
Psicóloga

domingo, 18 de febrero de 2018

Bendición



Que la semilla se convierta en árbol.

Que el huevo se convierta en pájaro.

Que el silencio se convierta en canto.

Que la vida se convierta en un milagro.

Que la fortaleza supere cualquier obstáculo.

Que la dificultad nos sirva para volar más alto.

Que toda experiencia se convierta en un regalo.

Que el Arte sea medicina para todo ser humano.

Que la naturaleza sea la bandera de todo hombre sabio.

Que cada amanecer sea lo que es, un espectáculo.

Que todos encuentren a su espíritu olvidado.

Que la Tierra se convierta en lo soñado.



- Arnau de Tera -

sábado, 17 de febrero de 2018

LA ORACION DEL ARTISTA



Oh, Gran Creador

estamos reunidos en tu nombre
para poder servirte a ti a tus criaturas.
Nos ofrecemos como instrumentos.
Te entregamos  nuestras viejas ideas.
Damos la bienvenida a tus nuevas ideas expansivas.
Tenemos confianza en que habrás de guiarnos.
Confiamos en seguirte.
Sabemos que nos has creado y que la creatividad
es tu naturaleza y la nuestra.
Te pedimos que desarrolles nuestras vidas
de acuerdo con tu plan, no por lo poco que valemos.
Ayúdanos a comprender que no es demasiado tarde
y que no somos insignificantes
o defectuosos para sanar
- gracias a ti y a cada uno de nosotros-
y ser íntegros.
Ayúdanos a amarnos los unos a los otros,
a  estimular mutuamente nuestro crecimiento,
y a comprender nuestros temores.
Ayúdanos a saber que no estamos solos,
que somos amados y merecemos serlo.
Ayúdanos a crear como acto de adoración
hacia ti.



JULIA CAMERON

martes, 30 de mayo de 2017

La función de la autocrítica

Viviendo Mindfulness

La autocrítica, según Gilbert, es un dialogo interno rumiativo que favorece la aparición de la depresión. En principio, la autocrítica persigue una serie de objetivos que, a menudo, no son necesariamente negativos, ya que fueron instaurados por los padres o profesores quienes, en un deseo de protección, buscan a través de la crítica el desarrollo del niño.
            Los estudios confirman que el problema no es tanto el contenido de la crítica (p.ej: haz esto o aquello, tienes que ser o conseguir esto o aquello) sino el tono y las emociones asociadas a las críticas (Whelton y Greenberg). Habría dos grandes tipos de autocrítica según estas emociones:
·         Relacionada con el sentimiento de inferioridad y decepción: aparece en la población general y es lo más frecuente. Suele estar producida por padres/educadores que usaban sistemáticamente crítica destructiva con un tono emocional de decepción.
·         Relacionando con el odio hacia uno mismo: es menos frecuente y suele aparecer en poblaciones con enfermedades psicológicas …
(…)

El objetivo de la autocrítica

La autocrítica cumple una función, es un rasgo de perfeccionismo (por ejemplo cuando alguien se enfada consigo mismo por cometer errores)… Las personas tienen miedo de volverse un fracaso, perezosas, arrogantes, seres no queridos o con temor a perder el control.
            Por tanto la autocrítica tendría dos objetivos:

1.    Aviso. Es una forma de prestar atención a lo temido, a lo que si no se tiene en cuidado nos traerá consecuencia terribles (p. ej.: si estás gordo o si no haces todo lo que la gente te pida, nadie te va a querer)

2.    Sensación de control. Los seres humanos estamos en este  mundo sin controlar nada de lo que nos ocurre (dónde hemos nacido, cuándo enfermaremos o moriremos, cuándo morirán nuestros seres queridos). Necesitamos cierta sensación de control sobre los sucesos de la vida y la autocrítica nos la da. Por ejemplo, si hemos suspendido una oposición o no nos han seleccionado en un trabajo, pensar que hemos preparado poco el examen o la entrevista puede ser verdad, pero también puede ser una estrategia para no asumir que va a ser difícil que consigamos el resultado esperado, porque depende de muchos factores que no vamos a poder controlar. La autocrítica nos permite el autoengaño de que haciendo tal cosa podemos controlar nuestro futuro. Esta función de la autocrítica es muy relevante, una cualidad quintaesencia en mindfulness, sería un excelente antídoto de la autocrítica.

(…)
            Los estudios demuestran que cuando a alguien se le hace una crítica constructiva la acepta mejor, no se resiste, se plantea metas más elevadas y se siente más seguro de que pueda conseguirla. Esto es verdad también para la autocrítica. Las personas con elevada autocrítica no consiguen sus metas tanto como quienes presentan menor autocrítica. ¿Cuál es la razón de esta aparente paradoja? La autocrítica:
·         Nos impone metas poco realistas
·         Evaluamos de forma implacable continuamente, por lo que nos desanimamos, disminuye la motivación y aumenta el miedo al fracaso.
·         Nos impide pedir ayuda (porque somos inadecuados), lo que también facilita el fracaso en las relaciones interpersonales y de pareja.

La ciencia de la compasión
Javier Garcia-Campayo, Ausias Cebolla i Martí y Marcelo Demarzo
Editorial Alianza
Páginas 94 a 98

Con la práctica sostenida de mindfulness y compasión podemos observar y ponernos en contacto con nuestras emociones, pensamientos y comportamientos, de una manera gentil y amorosa. Aceptando todas las experiencias sin identificarnos con ellas; logrando una mejor relación con los otros y con uno mismo. El cultivo de la atención plena nos lleva a una disminución del sufrimiento y  a un mayor bienestar.
María Fernanda Blanco
Psicóloga
Mindfulness y Psicología de la Compasión


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