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sábado, 5 de diciembre de 2015

Parkinson y ejercicios físicos

Con la idea de mejorar la calidad de vida de los pacientes con Parkinson una parte importante de la rehabilitación consistirá también en facilitar los movimientos que realizamos en la vida cotidiana y que pueden suponer una dificultad para ellos debido a la rigidez muscular.
Situaciones que nos pueden parecer sencillas como levantarnos de una silla o de la cama no lo son tanto para los pacientes de Parkinson, por lo que la recreación de estas circunstancias y su solución durante el entrenamiento ayudarán a que el paciente sea más autónomo y no requiera ayuda.
Aprender a caerse de forma segura (con las manos por delante del cuerpo) y a levantarse del suelo también es importante en pacientes de Parkinson. Como hemos dicho, la falta de equilibrio, los problemas en la marcha y las descompensaciones posturales pueden llevar a caídas.

Los puntos clave de la actividad física para pacientes de Parkinson:
- Movilización de las articulaciones
- Ejercicios de equilibrio, y coordinación
- Mejora de la fuerza muscular
- Mejora de la postura corporal y de la respiración
- Ejercicios dirigidos a mejorar la marcha
- Ejercicios dirigidos a mantenerse autónomos en la vida cotidiana

Del blog de tratamientoparkinson.com , algunos de los ejercicios básicos qué se pueden hacer de forma diaria y en cualquier lugar. Siempre consultar antes con los especialistas.
Cabeza y cuello:
1. Girar la cabeza a la derecha y a la izquierda, intentando tocar con la barbilla cada uno de los dos hombros.
2. Ladear la cabeza de un lado a otro, tratando de tocar con la oreja cada hombro.
3. Inclinar la cabeza para delante para tocar el pecho con la barbilla, y posteriormente echar la cabeza hacia atrás.
4. Rotar la cabeza, primero en sentido de las agujas del reloj y después en sentido contrario

Ejercicios de marcha:
Si necesita ayuda, haga que alguien le acompañe a su lado. Cuando practique sólo, camine cerca de una pared.
1. Hay que intentar mantenerse lo más recto posible. Coloque los pies separados a una distancia de unos 35 cm.
2. Levante los dedos y dé un gran paso adelante con su pierna derecha. Al mismo tiempo, lleve el brazo izquierdo hacia adelante.
3. Desplace el peso del cuerpo sobre la pierna adelantada y llévela al suelo apoyando el talón en primer lugar.
4. Continúe caminando. Es muy importante concentrarse en sus acciones para tener constancia de si se está realizando bien. La práctica permitirá que salga de forma intuitiva y mejorar de forma natural su marcha.

Hombros:
Levante los hombros hacia arriba y vuélvalos después a la posición normal. empuje los hombros hacia adelante, y después hacia atrás.
Brazos y hombro:
 Levante ambos brazos hacia adelante, hacia arriba y por encima de la cabeza, y a continuación vuélvalos a la posición de firmes.

Brazo y mano:
 Lleve una mano hacia adelante con los dedos extendidos, manteniendo la otra mano cerrada sobre el pecho. A continuación, invierta la posición de los brazos.

Tronco:
Para mantener el equilibrio, si fuera necesario, sujétese a un objeto fijo.
1. Con los pies separados, y las manos a los lados, doble el tronco hacia adelante y hacia atrás.
2. De pie, con los pies separados y las manos a los lados, ladee el tronco a un lado y al otro.
3. De pie con los pies separados y con las manos a los lados, gire el tronco en el sentido de las agujas del reloj y en el sentido contrario.

Muslo y abdomen:
A realizar tanto en la cama como en el suelo.
1. Acostado sobre la espalda, levante una pierna lo máximo que pueda sin doblar la rodilla, y a continuación vuélvala al suelo. Repita con la otra pierna.
2. Acostado sobre la espalda, levante la pierna, gírela en el aire con el pie extendido, en sentido horario y anti horario, y seguidamente vuelva la pierna al suelo. Repita con la otra pierna.

Piernas:
1. Acostado sobre la espalda, doble la rodilla llevándola lo más cerca posible del pecho, y a continuación extienda la pierna y vuélvala al suelo. Repita lo mismo con la otra pierna.
2. Estando de pié, con la espalda en una superficie plana, lleve alternativamente cada pierna hacia adelante y hacia arriba lo más alto posible, manteniendo la rodilla sin doblar.
3. De pié, sujetándose a un objeto fijo, levante la pierna hacia un lado con la rodilla sin doblar. Baje la pierna al suelo y repita con la otra pierna.
4. de pié, sujetándose a un objeto fijo, lleve alternativamente cada pierna hacia atrás lo más lejos posible, sin doblar la rodilla.
5. Sentado en una silla de respaldo recto, levante alternativamente cada pierna hasta que la rodilla quede extendida.
6. Sentado en una silla de respaldo recto, levante y baje alternativamente cada pierna, como golpeando el suelo con los pies.

Manos y dedos:
1. Abra y cierre cada mano.
2. Extienda y cierre los dedos de cada mano.
3. Separe y una alternativamente los dedos de cada mano.
4. Rote las manos sobre las muñecas.
5. Flexione y extienda la mano abierta sobre la muñeca.


Ejercicios de respiración:
 Estos ejercicios pueden realizarse de pié o sentado. Al inspirar levante ambos brazos sobre la cabeza y, al expirar baje los brazos a ambos lados.

El ejercicio físico promueve el  bienestar psicológico.



Fuentes consultadas:
Vamos juntos grupos parkinson
Tratamientoparkinson.com