La siguiente entrada fue publicada por el Lic Fabían Maero en el
blog del Grupo Act Argentina
El modelo de flexibilidad
psicológica mantiene que el dolor es una consecuencia natural del vivir pero
que las personas sufren innecesariamente cuando su nivel general de
rigidez psicológica les impide adaptarse a los contextos internos o externos.
El
sufrimiento innecesario se produce cuando los procesos verbales/cognitivos
tienden a estrechar el repertorio humano en áreas clave mediante el enredo
cognitivo y la evitación experiencial. Cuando las personas se
sobre-identifican, o “fusionan”, con reglas verbales inviables, su
repertorio conductual se vuelve más estrecho y pierden contacto
efectivo con los resultados directos de la acción.
Estas
respuestas inhiben su capacidad de cambiar de curso cuando las estrategias que
se aplican no dan resultado. También provoca que las personas sean más
persistentes tratando de analizar y entender sus dificultades. Tener
“razón” sobre lo que va mal puede llegar a tener mayor importancia que vivir de
una manera vital y efectiva.
Cuando
las personas se involucran en evitación experiencial su
comportamiento queda bajo control aversivo; es decir, están intentando
principalmente evitar, suprimir o escapar de pensamientos, sentimientos,
recuerdos o sensaciones físicas. La evitación genera más restricción conductual
y una progresiva pérdida de contacto con las consecuencias positivas de
las respuestas.
Un circuito de evitación
puede volverse dominante cuando la necesidad de mantener la evitación
aumenta a medida que el “daño colateral” se asienta (p. e., rechazando relaciones,
frustrando esperanzas y sueños, etc.) (p.64)
Fabian Maero
Psicólogo, profesor en psicología
Psicólogo, profesor en psicología
